¿Cómo me preparo?

Pregunta controvertida, en el mundo de los servicios (y éste, no nos engañemos es un servicio de “training”) se le paga a alguien para que te ahorre trabajo o te dé la clave que tus competidores no tienen. La primera labor de un preparador o academia es orientar al aspirante para que sepa a lo que se va a enfrentar; por eso, objetivamente, son casi imprescindibles el primer año de preparación. Una vez sabes dónde estás y te has puesto delante de un Tribunal puedes ser completamente autónomo, al menos así es como yo lo veo…con algunos matices:

1.- En la parte teórica no puedes trabajar con “temas de academia”. En primer lugar porque son poco operativos por lo que respecta a su extensión. Además, si consigues plasmarlos en papel en dos horas y el registro y contenido se repite sospechosamente por otros aspirantes el Tribunal lo va a tener en cuenta.

2.- Necesitas una programación original. La base legislativa va a ser siempre la misma pero hay que diferenciarse en metodología y atención a la diversidad. Esas son las claves.

3.- Todas las fases son importantes pero el planteamiento de defensa y la utilización de materiales didácticos son fundamentales, marcar la diferencia aquí marcará tu destino.

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